• El informe muestra los resultados y conclusiones de un sondeo realizado durante la etapa de confinamiento a más de 3.000 alumnos de España, de entre 10 y 18 años escolarizados en escuelas públicas (47,4%), concertadas (28,2%) y privadas (24,4%) sobre la situación familiar y su impacto en el alumno, la vida académica en la nube, la vida personal y la visión del mundo tras la Covid-19.

 

  • Según el sondeo, los alumnos de Primaria son los que mejor se han adaptado a las nuevas metodologías de trabajo, mientras que los de Bachillerato han sido los que más dificultades de adaptación han manifestado.

 

  • Las metodologías más integrativas, abiertas y flexibles facilitarían, según los resultados del estudio, la adaptación a nuevos modelos de aprendizaje, frente a las que son más rígidas basadas en asignaturas estancas.

 

  • En su gran mayoría, los alumnos se definen como jóvenes que valoran el esfuerzo, son optimistas y desean tener un papel visible en la sociedad.

 

 

 

Más de ocho millones de alumnos en España se han visto abocados a modificar y adaptar sus rutinas de aprendizaje en un inesperado escenario educativo derivado de la expansión del COVID-19 y las medidas adoptadas para evitar su propagación. Pero ¿qué enseñanzas hemos extraído durante todo este proceso?

 

El informe La Escuela en la Nube. Lecciones aprendidas muestra las principales conclusiones de más de 3.000 alumnos de Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP sobre el sistema educativo, sobre sí mismos y sobre el mundo en el que viven, así como las cuestiones a tener en cuenta a la hora de diseñar el cambio educativo, recomendaciones y próximos pasos.

 

El objetivo último del estudio es aportar luz sobre aquello que los EducActores (padres y madres, profesores, directores de colegios, administradores, públicos, sindicatos, inspectores, divulgadores, científicos, innovadores y empresas) están llamados a hacer para conseguir que la educación mejore en beneficio de los niños y del futuro como sociedad: el cambio educativo que los jóvenes merecen y necesitan. En este sentido, el informe contempla una batería de cuestiones a tener en cuenta a la hora de diseñar el cambio educativo, recomendaciones y próximos pasos.

 

Las investigadoras encargadas de coordinar el estudio, que cuenta con el respaldo del Comité Científico del Congreso EducAcción son Sonia Díez Abad, presidenta del Comité Científico del Congreso Internacional EducAcción y Ana Lozano Vivas, catedrática de Teoría Económica de la Universidad de Málaga y vicerrectora de ordenación académica durante la implantación del Plan Bolonia en la misma universidad. Sonia es miembro del consejo de CIFALUNITAR (Instituto de Naciones Unidas para la Formación e Investigación), para el que promueve proyectos educativos relacionados con los ODS. Con más de 20 años de experiencia en la creación y gestión de centros educativos presenciales y online, en sus disruptivas conferencias le gusta poner en valor su rol de educadora 360º como madre, profesora, psicóloga, investigadora y escritora. Colaboradora habitual de varios medios de comunicación es, además, doctora en Ciencias Económicas y Empresariales, MBA por el Instituto de Empresa y Licenciada en Psicología y Ciencias de la Educación por la UMA.

 

¿Cómo afecta la estructura familiar a la educación confinada?

De los más de 3.000 alumnos encuestados, un 18% proceden de familias monoparentales y han pasado el confinamiento con un solo adulto o tutor en casa, mientras que el 82% de los encuestados convive con los dos padres y sólo el 34% tienen una proporción mayor de hermanos. El estudio revela una correlación positiva entre el rendimiento académico y una estructura familiar biparental. Los alumnos con dos padres se adaptan mejor a los nuevos métodos de estudio y dedican más tiempo al mismo. Un 24% de los alumnos con un tutor opinan que el aprendizaje online durante estos días de confinamiento ha sido un desastre, un parón irreversible, frente al 13% para los que conviven con dos tutores.

 

Respecto al nivel de incidencia de la enfermedad en la familia, un 90% no ha tenido ningún caso de COVID-19 en la familia, frente al 10% que sí. De este 10%, solamente el 3,5% ha perdido a un familiar cercano. Se observa que aquellos alumnos que han sufrido en el seno de su familia la enfermedad se han adaptado peor a las clases online y están menos motivados para para introducir ningún tipo de asignaturas nuevas en sus aprendizajes.

Su percepción negativa de la realidad se traslada también a la valoración del desempeño y preparación de sus profesores (son los que peor les puntúan) y son también los que dicen haber tomado menos decisiones importantes a lo largo del tiempo de confinamiento para cuando vuelvan a la normalidad.

 

El informe revela, a su vez que los alumnos que han vivido de cerca la enfermedad en sus familias son los que inclinan mayoritariamente la elección de su carrera profesional hacia las áreas de ciencias, medicina e ingeniería.

 

El colegio y la vida académica en la nube

Respecto a la influencia del virus en la adaptación a nuevos procesos de estudio según la edad y ciclo académico, el estudio muestra que son los alumnos de Primaria (23,7% de los encuestados) los que mejor se han adaptado a las nuevas metodologías de trabajo, mientras que los de Bachillerato han sido los que más dificultades de adaptación han manifestado. El grupo de alumnos de Secundaria (12 a 16 años) es el más numeroso y, aunque evolutivamente suele ser el más disruptivo, se sitúa en una posición intermedia.

 

Las metodologías más integrativas, abiertas y flexibles facilitarían, según los resultados del estudio, la adaptación a nuevos modelos de aprendizaje, frente a las que son más rígidas basadas en asignaturas estancas.  Preguntados sobre la metodología online vs presencial, solo un 8% de los alumnos de Secundaria se decantan por el estudio a distancia (un 6% y 5% lo hacen en Primaria y Bachillerato, respectivamente).

 

Sobre cómo ha sido el aprendizaje durante los días de colegio online y la influencia que éste ha tenido en el proceso de adaptación de los alumnos a la nueva metodología y ritmo de trabajo, destaca una mejor conectividad de los centros concertados y privados, siendo éstos los que más rápidamente dicen haberse adaptado al nuevo sistema (en apenas una semana), mientras los alumnos de los colegios públicos dicen haberse adaptado peor viendo un parón en su enseñanza. El 31.9% de los alumnos de la pública, 53.6% de la concertada y 60.4% de la privada tuvieron problemas de adaptación la primera semana y se adaptaron enseguida para aprender con normalidad.

 

Por otro lado, el estudio muestra que, a mayor edad y mayor curso académico, mayores han sido las horas dedicadas al aprendizaje online y mejor valoración tienen. Los resultados avalan que no se puede generalizar en el éxito o el fracaso de la enseñanza online, ni en términos de éxito de los alumnos ni por sus resultados pues todo depende de la metodología empleada por cada centro docente, así como por las condiciones organizativas del mismo. Lo que se sí se desvela es que los alumnos se organizan mejor el tiempo y son más eficientes en el aprovechamiento del mismo.

 

Cuando se les pregunta sobre aquello que les gustaría conservar de esta nueva forma de aprender, en gran medida contestan que sería la accesibilidad al profesorado. Esto abre un nuevo y amplio campo de estudio respecto a los espacios educativos y también a los horarios lectivos a futuro generando nuevos escenarios educativos posibles que combinen los modelos presenciales con los online.

 

Vida personal durante el confinamiento y la visión del mundo tras él

La vida personal de los alumnos, al igual que la del resto de actores de la sociedad, ha sufrido importantes cambios que han afectado a su escala de valores. En este sentido, la mayor parte de los alumnos (especialmente los que cursan sus enseñanzas en centros públicos) asegura que sus valores han cambiado. Cuando se les pide que destaquen los cinco principales valores en este momento de su vida, una inmensa mayoría anteponen la familia, la salud y los amigos ante cualquier otro (con valores de entre el 86 y el 71%), seguidos muy de lejos de otros como la libertad, el humor, la solidaridad, la creatividad, la confianza, el optimismo, la responsabilidad o el respeto (con valores entre el 20 y el 30%). Los alumnos, en esta situación de crisis, han antepuesto las necesidades básicas y colectivas a cualquier otra, lo que pone de manifiesto su sentido de pertenencia y compromiso social.

 

La mayoría de los encuestados no quieren una “nueva normalidad” sino que prefieren que todo sea como antes (46%), además de recuperar sus relaciones interpersonales, el contacto y la confianza (13.79%), poder salir (17.66%), la libertad (5.1%) y la tranquilidad (3%).

 

Se definen como jóvenes que valoran el esfuerzo, son optimistas y que, según ellos mismos proclaman, desean tener un papel visible en la sociedad.

 

Los aprendizajes en materia educativa

Como en cualquier parcela de la vida, toda experiencia (simple, compleja, buena o mala) genera un aprendizaje y durante esta larga etapa de confinamiento, todos (alumnos, profesores, padres, administraciones, empresas, colegios…) hemos aprendido muchas cosas. El estudio destaca como principales conclusiones que las condiciones familiares tienen un impacto directo no sólo sobre la disposición del alumno hacia el aprendizaje sino sobre la calidad y cantidad que éste puede asimilar. En este sentido, tenemos la oportunidad de crear estructuras y programas de apoyo que permitan no sólo identificar situaciones de riesgo, sino anticiparlas de manera que se puedan promover medidas de acompañamiento tanto al alumno como a las familias y centros educativos.

 

También hemos aprendido que la educación online es eficaz en cuanto a la calidad de sus aprendizajes y que tiene un impacto positivo en algunos aspectos relacionados con el rendimiento y la motivación de los alumnos. En base a este punto, debemos revisar y rectificar los niveles de autonomía de gestión de los centros educativos, promoviendo un liderazgo responsable y sólido, con poder suficiente para actuar de forma rápida.

 

El estudio pone de manifiesto que los alumnos tienen ganas e intención de aprender, pero que sus intereses no son del todo coincidentes con el contenido académico obligatorio. Por ello es necesario revisar los itinerarios formativos, personalizándolos y adaptándolos a los intereses, a las capacidades y a los objetivos de cada alumno.

Además, los resultados del sondeo nos recuerdan que los alumnos más vulnerables (incluyendo aquellos con necesidades educativas especiales, los niños Asperger, disléxicos, hiperactivos, víctimas de bullying, entre otros…) tienen, también, necesidades educativas especiales en el formato online y necesitan una consideración y acompañamiento específico durante este tipo de procesos.

 

Otro aspecto que desvela la encuesta a mejorar es la implementación de programas de evaluación, refuerzo y estimulación que optimicen el rendimiento y la satisfacción global del alumno. En este sentido, desde EducAcción se apuesta por establecer criterios adaptados a las necesidades, realidad diaria y bienestar del alumnado, teniendo en cuenta su voz, expresada en múltiples foros, como este sondeo.

 

Sobre el Congreso EducAcción

Abrir un debate constructivo desde la sociedad civil y poner al alumnado en el centro de esa reflexión son dos de los objetivos del Congreso EducAcción, un evento experiencial, organizado por EducAcción, Talent Network y FYCMA (Palacio de Ferias y Congresos de Málaga) que busca el consenso de todos los agentes de la comunidad educativa para determinar cuál debe ser el rumbo hacia el que debe dirigirse la educación en nuestro país. ¿Cómo evolucionará la educación en las próximas décadas?, ¿qué podemos hacer cada uno de nosotros para que la educación avance? Son algunas de las preguntas a las que se enfrentarán Administraciones Públicas, colegios, AMPAS, profesores, sindicatos, inspectores y otros colectivos del sector los próximos 23 y 24 de octubre en Málaga.

 

EducAcción cuenta con el respaldo de la Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación de Málaga y la Fundación Unicaja, entre otras instituciones colaboradoras. El plazo de inscripción para el Congreso está abierto a través del siguiente enlace con un precio reducido al de la compra en taquilla: https://congresoeducaccion.com/

 

Málaga, 29 de junio de 2020

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